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Dejar la cabeza en el headhunting

Vamos a hacer un poco de ruido con esto…

Uno de los principales problemas de las pymes tecnológicas Argentinas es encontrar personal especializado, formados y que además pueda pagarlos a fin de mes.

Si venimos trabajando hace un tiempo con una tecnología muy específica, como es el caso de vmware, brindando servicios profesionales de calidad tanto en el mundo corporativo como en el estatal habremos recorrido un largo camino de entrevistas laborales, algunas productivas y otras no tanto.

Con el correr de los años llegamos al punto donde prácticamente uno puede conocer los nombres de las personas que se postulan, a quien entrevistaste, a quien no y quienes simplemente no encajaban en la cultura de la empresa.

Trabajar en una pyme es completamente diferente a trabajar en el mundo de las grandes corporaciones. Las primeras tienen otras reglas que a algunas personas pueden gustarle y a otras no.

Volviendo al desafío de encontrar personal especializado para cubrir una posición con alto conocimiento técnico y más específicamente de consultoría muchas veces las ideas y las opciones se acaban.

Aquí es donde uno comienza el duro camino del headhunting.  Ya sea utilizando herramientas como linkedin haciendo el trabajo personalmente o bien contratando una consultora.

Si lo hace uno mismo simplemente contacta a la persona cuyo perfil le interesa y si lo hace por medio de una consultora de reclutamiento espera algunas semanas para recibir la primer tanda de candidatos.

El horror comienza cuando uno recibe los primeros curriculums enviados desde la reclutadora. No están ni cerca de lo que uno espera de una persona que incorporaría a trabajar en su empresa. Ida y vuelta, se le explica a la persona responsable del reclutamiento de la consultora como debe ser el perfil.

El problema es que esta persona no tiene ni un gramo del conocimiento técnico ni como evaluar al candidato desde un punto de vista de como los conocimientos de esta persona aplicarían al día a día de la empresa.

Uno termina haciendo el mismo trabajo que hacía antes pero pagando para que alguien le traiga los curriculums. Un negocio buenísimo, ¿no?.

Pero pasan las semanas y al pobre tipo de la consultora le pasa lo mismo que a uno. No encuentra a las personas, las que encuentra están 3 veces por arriba del presupuesto para la posición o simplemente “estaban escuchando las ofertas de mercado”.

Empiezan a contactar a los perfiles de acuerdo a lo que les indicaste inicialmente. Ahora el tipo de la consultora está en la misma posición pero sin conocer demasiado de la tecnología con la que se debe trabajar todos los días.

Seamos claros en algo, cuando uno va a buscar a una persona para que venga a trabajar a una empresa no está en la mejor posición para negociar algunos temas.

Frases como “vos me llamaste, vos me tenés que convencer de venir a trabajar acá” o “yo estoy cómodo donde estoy, tu oferta tiene que ser muy tentadora para que cambie” son un claro indicio de esto.

En algunos casos es totalmente evidente y en otros estos comentarios son tan sutiles que pasan desapercibidos. Sea cual sea el caso uno debe estar atento para poder leer estas cosas.

Entender que hay gente que puede querer venir a trabajar a tu empresa por lo que esta puede ofrecer, por el desafío, porque le gusta la tecnología con la que puede trabajar y por la forma de hacerlo. Pero también tenemos que vamos a encontrarnos con gente que simplemente quiere cambiar de trabajo sea por un sueldo mejor o bien por un cambio de posición.

Por las características de una pequeña y mediana empresa es clave que todas las personas que participan en la misma aporten y aporten fuerte en el día a día de trabajo.

En una empresa de 500 empleados que algunas personas no aporten demasiado no se nota mucho. En una pequeña empresa esto no es así en absoluto, se nota muy rápidamente quienes realmente tienen ganas de trabajar, ganas de hacer cosas para que la empresa funcione mejor.

Estas son las personas que uno debe buscar para trabajar en la empresa. Quienes crean en el proyecto son las que deben tener un espacio, una oportunidad.

Por medio del headhunting como método de reclutamiento se está dando una invitación a trabajar en la empresa a alguien que, tal vez, ni siquiera esté interesado en trabajar en la misma. Aquí es donde el riesgo aumenta demasiado.

Ya uno no solo está en desventaja en la negociación sino que además puede estar negociando con la persona equivocada. Al menos si la persona aplica a la posición está demostrando un interés claro de hacer un cambio y, si tenemos suerte, este puntualmente interesado en trabajar en nuestra empresa.

A modo de cierre… En base a experiencias anteriores, intento evitar completamente llegar al reclutamiento por medio del headhunting. Es preferible esperar un poco, incluso pedir recomendaciones de personas que ya estén trabajando en la empresa a incorporar a alguien que no quiere realmente trabajar en tu empresa.

Para quienes se pregunten ¿cómo darse cuenta si alguien está realmente interesado en trabajar en nuestra empresa? mi única respuesta es: los mejores resultados de reclutamiento que tuvimos fueron siempre de personas que nos contactaron para venir a trabajar con nosotros sin tener un aviso de empleo publicado.

Si el curriculum es bueno, los requerimientos son adecuados y sin solicitarlo demuestra interés en trabajar en la empresa ambas partes deben darse una oportunidad.

Foto: Rusty Antiwar Sculpture

Es la ejecución, no el plan

No hay forma de llevar a papel lo que tengo en la cabeza. Algunas ideas, algunas intenciones no hay forma de llevarlos a un documento. A no temerle a escribir.

Esto fue lo que pensé cuando comenté dentro del círculo de Wetcom que iba a escribir un libro sobre la práctica de migración de Windows de trabajo que creamos.

La duda apareció rápidamente cuando pensaba si alguna persona que trabajara en alguna empresa que compita con Wetcom en el tema accedía al libro.

¿Qué podía pasar?, ¿qué robarán la práctica entera?, ¿qué perdiéramos algunos negocios?.

Dudas. Y estas eran sólo algunas.

Ahora bien, supongamos por un momento que tuve un ataque de inspiración y pude escribir todo lo que sabemos sobre este tipo de proyectos.

Y esto le sumamos que la persona que lee el libro comprende de punta a punta lo que estoy explicando.

¿Puede llevar adelante un proyecto por sí mismo?. Si puede, pero hasta cierto punto.

Siempre existen variables que únicamente están en la cabeza de la persona que tiene experiencia y que sería realmente imposible llevarlas a papel en su totalidad. Por más buena voluntad que ponga en escribir siempre algo va a quedar q mitad de camino.

Por eso no hay que temer a mostrar lo que uno tiene.

Sino ¿para qué publicar un libro?, si a fin de cuentas cualquier persona puede comprar el libro en una librería y obtener el mismo conocimiento por 10 o 15 dólares. No vale la pena preocuparse.

Es por esto que cuando escribí el post consultando a quienes les gustaría participar como revisor del libro antes de su publicación no tuve ningún tipo de problemas a la hora de aceptar a una persona, que no conozco personalmente, pero que se de buenas a primeras que trabaja en una empresa que compite con Wetcom.

Sin ir más lejos esta persona fue la que más colaboró en la revisión del libro. La que más lo criticó, aportó para mejorarlo y se volvió a ofrecer como revisor una vez que los cambios hayan sido aplicados al libro.

Llevemos esto a un punto mucho más lejano. Cuantas empresas no hubiesen visto la luz por temor a presentar un plan de negocios a alguna persona/empresa como potencial inversor.

Si por tener miedo a “mostrar”  y que nos puedan robar la idea de lo que queremos hacer vamos a paralizarnos creo que tenemos un problema.

Coincido mucho en el artículo El inversor no lee el plan de negocios donde Santiago Bilinkis explica que no es “el documento” el que convence al inversor, es la persona, el equipo.

Supongamos que tengo la oportunidad de sentarme frente a un potencial cliente por una reunión referida al tema central del libro. Supongamos también que la gente que está en la mesa lo leyó y le gustó.

No por esto van a contratar nuestros servicios. Tengo que demostrar que, además de haber escrito el libro, conocemos lo que hacemos, tenemos el equipo adecuado y podemos ejecutar en tiempo y forma.

Algo simple para una persona con experiencia en el tema, algo complicado para quienes solo leyeron un texto.

Les dejo un saludo.

 

Foto: Dome Plan Drawing

La procrastinación de las grandes empresas

Se fue Windows XP y muchas grandes empresas recién ahora se enteraron. Parece que todos los esfuerzos de Microsoft para dar a conocer el fin de soporte de Windows XP hicieron mella en las grandes empresas. Analicemos un poco el motivo.

2 años anunciando el fin del soporte de Windows XP y fueron muy pocas las empresas que hicieron algo al respecto. Hoy les toca correr.

¿Porqué nadie hizo nada?, ¿porqué dejaron de lado un proyecto que afecta a todos los usuarios finales?.

Procrastinaron, y mucho.

El mismo día en que Microsoft retira el sistema operativo me encuentro analizando la viabilidad de 4 proyectos de migración a Windows 7 o Windows 8.

Es cierto que un proyecto de migración de sistemas operativos en los puestos de trabajo de los usuarios no es el proyecto más “sexy” que un gerente de tecnología quiera enfrentar.

No importa si la empresa tiene 300 o 3000 puestos de trabajo para migrar. Cualquier proyecto relacionado con usuarios finales es un proyecto sensible. Que deber hacerse con tiempo, bastante tiempo.

Principalmente creo que el motivo por el cual muchas empresas aún siguen, y seguirán por algún tiempo, estancadas en Windows XP es la falta de un plan estratégico de TI.

Este plan debe definir claramente cuales son los proyectos más importantes de la organización para los siguientes 3 a 5 años. Contando con este plan ningún gerente de TI se hubiese encontrado en esta situación.

Este plan no solamente tiene como objetivó listar los proyectos que se ejecutarán a futuro, sino que también permitirá ajustar los presupuestos anuales de TI.

Si tenemos un plan y un presupuesto asignado al mismo no veo el motivo por el cual no ejecutar los proyectos.

Además de no contar con el presupuesto adecuado el otro problema que existe es que ningún gerente de tecnología se siente tentado a encarar un proyecto de este estilo por iniciativa personal.

Gran parte de la decisión de Microsoft de acabar con el soporte de Windows XP se debe justamente a esto. Todo el mundo están muy conforme con el sistema operativo y no veía la necesidad de cambiarlo.

Mientras no les impusieran una obsolescencia programada nadie iba a tomar la iniciativa.

Las empresas deberán trabajar en un plan de obsolescencia tecnológica por fuera a lo que imponga el fabricante del software. De esta forma tendrá siempre el control de la situación.

Al día de hoy el principal problema no es que Windows XP se quede sin soporte, la interface de Windows 7 o Windows 8 distintas a las anteriores. Tampoco lo es el hardware incompatible.

El principal problema que las empresas deberán enfrentar para un correcto despliegue de los nuevos sistemas operativos son las aplicaciones que corren en los puestos de trabajo.

Ya sean los desarrollados por terceros o los desarrollados internamente. Es aquí donde el gran problema persiste. No declarar la obsolescencia de los aplicativos provoca que realizar una migración ordenada no tenga lugar en las organizaciones grandes.

Muy pocas empresas grandes dieron el paso necesario algunos años antes del fin del soporte del sistema operativo. Estas son las que hoy están ejecutando otro tipo de proyectos de forma organizada y controlada.

El resto tendrá algunos meses duros por delante. Esperemos que el resto haya aprendido la lección.

Foto: Procrastination

Cloud computing – el desafio de los profesionales de TI

En Argentina el mercado de TI está más que agitado, no tengo referencias de otros países pero imagino que la situación es similar. Si tomamos los últimos 12 meses no vi otra cosa que profesionales moviéndose de una empresa a otra al compás de las necesidades económicas y ofertas que aparentan durar poco en el tiempo.

La situación económica del país no ayuda mucho. La realidad es que muchas de estas posiciones por las que estos profesionales se mueven hoy en día disminuirán considerablemente en los próximos 10 años o incluso desaparecerán.

De la misma manera que ocurrió con el mainframe o con los sistemas AS400 de IBM las tecnologías que estamos acostumbrados a ver hoy en día en los centros de cómputo de las organizaciones irán perdiendo volumen considerablemente.

¿Quién, como gerente de tecnología de una empresa, quiere ponerse lidiar con los problemas de administración de un servidor de correo electrónico?.

Respaldo y recuperación, monitoreo, antivirus, spam. Basta para mi, me bajo de este tren.

Tuve una etapa de mi vida donde, sin ser un gerente de tecnología, hice administración de plataforma y no fue la mejor experiencia del mundo.

Hoy estoy viendo a grandes compañías moviendo todos sus sistemas de correo electrónico a la nube. Al que sea. Microsoft Exchange en la nube junto con Google Apps se están haciendo una fiesta con esta tendencia.

Lo mismo pasa con los sistemas de colaboración online. Sharepoint de Microsoft o cualquier otro CMS (Content Management System) ya tiene su oferta en la nube por unos pocos dólares por usuario al mes. Con mayor disponibilidad, escalabilidad y seguridad que la que pueden ofrecer nuestros centros de cómputo.

Las ofertas de almacenamiento en cloud ofrecen funcionalidades que hoy por hoy nuestro tradicional file server ya no puede ofrecer. Este servicio también está impactado por la tendencia.

Estos son servicios básicos que cualquier departamento de TI tiene hoy bajo su órbita. En el futuro veo estos servicios moviéndose lentamente hacia la nube sin que nada les detenga el paso.

Los beneficios no son solo tecnológicos. Los que toman estas decisiones son los financieros. Ahí donde ven una menor cantidad de gente para operar los servicios, donde ven un centro de cómputo más pequeño, donde todo es un servicio o un arrendamiento y nada es un activo, es ahí donde ponen la firma.

En el futuro no todas las organizaciones necesitarán administradores de Microsoft Exchange con 32 certificaciones. Solo se necesitará conocer como dar de alta un usuario, como agregarlo a un grupo, y cosas que, con un par de días de entrenamiento podría operarlo cualquiera. En el futuro solo tendrán consolas de administración tan limitadas que los profesionales de TI se convertirán en administrativos.

Creo que muchas empresas mantendrán sus servicios localmente, en sus propios centros de cómputo, pero serán las menos. También habrá empresas de servicios de tecnología que brindarán estos a las empresas que se nieguen a mover sus tecnologías a la nube junto a los proveedores de cloud.

Si lo piensan bien serán muchas menos de las que hay hoy en día y no creo que haya lugar para todos los profesionales que existen en el mercado hoy en día.

Estos profesionales deberán adquirir nuevas habilidades para lograr mantenerse en el mercado laboral.

Estas habilidades, claramente, deberán estar más asociadas al negocio que a la tecnología y eso es algo que los profesionales hoy no están viendo y me gustaría se dieran cuenta.

Y vos, ¿qué estás haciendo para adaptarte a los cambios que se vienen?.

Foto: perspecsys.com